miércoles, 25 de abril de 2012




CHOCHO, EL PERRO BONDADOSO


                                           

                                                       Hacía  pocos días que me había mudado a una nueva casa, se imaginaran todos los problemas propios de una mudanza sobre todo  cuando uno quiere que en el menor tiempo posible todo esté listo, lo cual como comprenderán no es fácil, en uno de esos momentos de cansancio de tanto ordenar me pare junto a la ventana, en un tercer piso, de un edificio moderno, tomando un refresco y mientras miraba mi nuevo vecindario me llamo la atención un perro chusco que en una forma tan elegante volteaba los tachos de basura para buscar algo que lo alimentara, con su patita derecha  iba separando lo que se llevaría, terminado esto ,con su cabeza y patas ordenaba nuevamente todo y lo seleccionado  lo ponía de tal modo en su hocico que podía entrar todo y cruzaba la pista después de chequear que no vinieran carros,  realmente me llamo la atención su destreza. Días más tarde me enteraría que   este personaje tan curioso se llamaba CHOCHO

                                            Después de varios días y con la ayuda de mis hijas y mi esposa, cansado de unos fatigosos días, entre mi trabajo y la casa, pudimos ponerla en orden, realmente me sentía  a gusto. En uno de esos días posteriores, regresando a casa  después de un pesado día laboral, mientras estacionaba, note que debajo del árbol que se encontraba a la entrada de la cochera, se hallaba tendido, lamiéndose una pata, chocho,  el perro callejero, me extraño verlo a estas horas que no eran las usuales para el, lo que había podido determinar en el poco tiempo que tenia acá.

                                            Como de costumbre se me acerco el guardián para darme el apoyo que necesitara y le pregunte por la extraña actitud del animal,  contándome que hoy  en la mañana, como era costumbre  en el desde hace mucho tiempo, vino a buscar comida,  situación que le era permitida  por todas las casas y guardianes de edificios  de la cuadra, debido al comportamiento tan ordenado e inteligente de este animal, diciéndome  incluso que era como una especie  de mascota, todos lo conocían  como chocho  y realmente todos lo querían  algo que había podido comprobar desde mi ventana.

                                                  Pues bien, continuando con la narración del guardián, se encontraba en plena búsqueda de su comida, cuando se acercaron a él cuatro muchachos bastantes jóvenes con dos perros de esos de pelea, de raza Pit bull,  y como si fuera lo más gracioso del mundo, se los echaron  encima a Chocho, luego comentarían todos los vecinos, por  quienes fueron duramente recriminados, que según dijeron los  muchachos, la  idea era que solo saliera corriendo; Hay Señor, cosas de muchachos irresponsables, es lo único que atine a decir en este momento del comentario.

                                                  Prosiguiendo con la conversación, el guardián, como testigo  visual de la situación, me comento  que algo que le quedará en el recuerdo por el resto de su vida, los dos perros de pelea comenzaron a ladrarle  encaminándose a él, sin embargo chocho ni siquiera les ladro, los miro, les movió la cola amigablemente y siguió con su tarea, buscar comida, momento en que ambos perros atacantes le saltan encima, hiriéndolo en diferentes partes del cuerpo, y producto de esta embestida rueda por el suelo, donde sigue siendo atacado por estas dos bestias, definitivamente la sorpresa había cobrado su cuota de dolor y sufrimiento por parte de chocho,  sin embargo en breves segundos repuesto de la misma, con inusual destreza en pocos momentos va dominando la pelea, definitivamente la calle, es el mejor entrenador, un perro chusco ganando a dos perros finos de pelea  , era para verlo y no creerlo  pero se estaba dando ,en esos momentos los muchachos comienzan a patear al pobre chocho  , terminando de causar la protesta e ira de todos los vecinos que se habían  acercado a fin de parar tan desagradable situación , lo que provoco la huida de los mismos con sus heridos perros.

                                              Chocho en respuesta a esta inesperada ayuda,  mira con ojos dulces, se agacha  moviendo la cola como haciendo una reverencia , fue su manera  de decirle gracias a todos los vecinos presentes, acto seguido se va, haciendo lo mismo los  vecinos, no sin comentar este desagradable momento pasado por el pobre Chocho.

                                             Al cabo de un par de horas el guardián lo encontró bajo el árbol, algo poco común en  el, al menos a estas horas.

                                             Comprenderán, que después de esta hermosa historia lo menos que podía hacer, era  ver como se encontraba  chocho, encaminándome  hacia él, al principio con recelo, porque un animal herido es peligroso y nunca   me había aproximado como lo estaba haciendo  hasta  hoy  a CHOCHO.

                                                  Nunca antes  vi  ojos tan limpios y que expresaran tanta bondad  en un animal, como los de chocho, quien me recibió  lamiéndome la mano y gimiendo, esta demás decir que sentí un enorme nudo en la garganta y me costó  contener las  lágrimas por tan noble animal.

                                                Tenía  heridas en diferentes partes del cuerpo, pero la que más atención requería era la que se encontraba en su patita derecha, la artista, la del trabajo de selección y separación, gran problema para su supervivencia.

                                                  Como era tarde, lo único que atine fue a bajarle unos trapos para hacer más placentero su  nuevo lecho y un poco de comida, la misma que engullo del mismo plato sostenido por mis manos, con una delicadeza propia del máximo respeto y educación. Acto seguido, procedí a limpiarle y desinfectarle sus heridas y en ningún momento Chocho se quejo de ello, era como si realmente se diera cuenta que  lo que yo estaba haciendo era por su bien y lo iba a mejorar, que animal tan valiente, después de esto me fui a descansar.

                                                    Al día siguiente, no lo encontré y me alegro porque significaba que estaba bien,  yéndome a trabajar, manejando en este horroroso tráfico que tenemos en la capital, al menos lo de Chocho, me comenzó   alegrando el día.

                                                Por cierto, el día no fue bueno, lleno de problemas propios y extraños, típicos de una moderna época.

                                                 Regreso  a casa, solo  tenía  ganas de  estar en compañía de mi querida familia , terminando  de estacionar, bajando del carro, fui sorprendido por dos tipos  quienes pretendieron  para colmar el día asaltarme  y de pronto  apareció  no sé de donde, ni como ,  chocho el perro bondadoso y en forma tan rápida y oportuna me salvo, haciendo huir a los maleantes.

                                                    Después me enteraría, que no era el único que había sido salvado por chocho en la cuadra, que animal tan maravilloso.

                                                    Realmente no recuerdo bien  quien  fue el promotor de  ponerle una casita en la calle  donde vivíamos, pero en la consulta que se hizo,  fui de los primeros en dar mi cuota para tal fin, tal como lo hicieran el resto de personas, era increíble ver la programación que se había implementado, para su baño semanal que  le iba tocando a casa por casa y se cumplía fielmente, lo mismo que el darle sus alimentos.

                                                     Todo lo que recibía era  maravilloso, pero más grande era lo que él  nos daba, nunca más hubo un robo en la cuadra, cuando llegaba  alguien tarde,  Chocho lo acompañaba hasta la puerta, los chicos podían jugar tranquilos en la calle ya que nuestro amigo no permitía que ningún extraño se les acerque, que mas podíamos pedir.

                                                      En las noches de Navidad  era muy hermoso ver como cada casa le rendía los honores como a  un miembro más de la familia, llevándole desde panetón, pavo, chancho y todo lo demás, porque  eso sí, Chocho no era exquisito para comer, tengo la impresión que hasta piedras había comido más  de una  vez.


                                                  Qué  seguridad y tranquilidad que nos daba Chocho y así pasamos años de felicidad.

                                                  Un día, estando nuevamente próximos a otra Navidad, cuando las luces que adornan las casas y árboles  dan ese toque de belleza a estas noches especiales, en una de las casas de nuestra cuadra a horas de la madrugada  se produce un incendio, siendo el alboroto tal que  todo el vecindario viene a apoyar  para tratar de sofocar al mismo, ayudando a salir a toda la familia, la misma que en medio de tal confusión  se da cuenta  que  Carlitos el menor de la misma de 1 año de edad  se encontraba todavía en el segundo piso pero las llamas abrazaban de tal forma la casa, reclamándola como suya que era prácticamente imposible  pretender un rescate y lamentablemente los bomberos no llegaban todavía cuando de repente dentro del tumulto tras un salto descomunal para lograr pasar por el mismo fuego, dando la impresión de ser   engullido por él, Chocho hizo su aparición , introduciéndose a la casa , la misma que en esos momentos era prácticamente una bola gigantesca de fuego.

 Tras unos breves momentos se escucharon sus ladridos, mezcla de valentía y dolor por el fuego que lo estaba consumiendo y los llantos desesperados de Carlitos,  desde el segundo piso,  la multitud observa aterrorizada  a Chucho quien salta  por  la ventana del cuarto de Carlitos  que da hacia la calle, prendido en llamas y con el niño en su boca, tal cual un atleta da el salto más  largo e importante de su existencia  buscando  conseguir salvar la vida del bebe, sin importarle la suya, cayendo a la calle pero con destreza tal que el niño no se lastima, la familia inmediatamente recoge al niño y con felicidad comprueba que se encontraba bien acto seguido todos procedemos a mirar a chocho quien yacía en medio del Jardín, retorciéndose de dolor y su cuerpo prendido en llamas aun  que tal cual abrigo mortal lo abrazaba ,dando su último aliento, fuerte y en dirección a todos nosotros, era como si también nos estuviera obsequiando su despedida, procediendo todos nosotros los vecinos  inmediatamente  a apagar el fuego que lo estaba devorando , la escena era desgarradora todos nosotros juntos  luchábamos por apagar ese diabólico fuego, el mismo que nos diera la impresión en un momento de no querer dejarlo y  que en forma violenta consumía su  carne y vida de nuestro gran amigo Chocho.

                                                     Cuando terminamos, que fueron fracción de segundos, mismos que para todos nos pareció un tiempo eterno,  pudimos darnos cuenta recién que nuestro amigo, no estaba más  con nosotros,  sin embargo, pese a lo sucedido la expresión de su hocico era dulce y amical se podría decir que murió pese a todo,  contento por tenernos a todos juntos en un mismo momento, dándonos a Carlitos como su mejor eterno  presente.

                                                      Hubo mucho dolor por mucho tiempo en nuestra cuadra, donde quedaba su caseta  le hicimos una estatua de bronce, la cual siempre está llena de bellas flores y hay noches especiales en que toda la cuadra  escucha sus ladridos como si fueran voces, diciéndonos  hola amigos,  acá estoy, acá estoy  para cuidarlos.


Moraleja: Una buena acción  une sentimientos en forma y de manera general
                hacia  quien los realiza.

DANTE ARBOCCÓ  QUESADA

6 comentarios:

  1. Maestro; npo se si me recuerda, Soy José Enrique Martínez Medina de Campeche y me gustaron mucho sus cuentos, ademas he seguido su blog asiduamente, y me gusta mucho lo que escribe, le doy el agradecimiento y lo felicito y deseo qeu siga así

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    1. Mi apreciado Jose , Mucho gusto como estas, nunca me contestaste si te llegaron los libros? Saludame muy cariñosamente a todos por esa linda Ciudad, siempre los recuerdo y espero en algun momento regresar.

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  2. Que lindo cuento Sr. Dante, amis dos hijitos y a mi nos encanto, esperamos que publique mas, muchas gracias , son muy lindos y me gusta la moraleja.
    Teresa

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  3. Hola Dr. Arbocco, una sobrina fue su alumna en la URP y siempre me hablo muy bien de Ud. como yo estoy conectada a ella en FACE, siempre leo sus comentarios que dicho sea de paso , me agradan mucho pero me sorprendio el ver que usted tambien incursionaba en cuentos y muy bonitos por cierto, lo felicito.
    Carmen Salvatierra

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  4. Es loable la nobleza y fidelidad de estas mascotas, quienes a veces no son tratados ni valorados como se merecen. Interesante y emotivo relato Dante. Saludos.

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Gracias por tus aportrs para enriquecer el tema