domingo, 1 de octubre de 2017

AlGO QUE NUNCA PASO.


Jaime era un típico muchacho de 14 años con algunas pequeñas diferencias, en su colegio era uno de los más aplicados, sumamente ordenado y lo más curioso tenía una capacidad de razonamiento no propia de su edad si no de una persona mucho mayor, me olvidaba, algo curioso en su vida, era que siempre se quería acostar temprano y por esas cosas, cuando la familia tenía que estar en algún compromiso, cosa que el trataba de eludir siempre, se mostraba bastante preocupado  por la hora, de retorno.

La familia, en especial sus padres, estaban acostumbrados al verlo despertar, luciera como si hubiera estado en uno de esos partidos de campeonato de fulbito  y justo en la final.



Todas estas cosas, motivaron que lo trajeran a mí, yo un renombrado psicólogo infantil, profesión que siempre me hizo sentir un hombre feliz.



Las primeras reuniones con Jaime, fácilmente se podrían comparar con las peleas de gallos, dos aves de sangre guerrera, que se van observando mutuamente, tratando de conocer como es el contrincante y por donde puede ser el mejor camino para llegar a el, mientras giran uno alrededor de la otro.

Pasado estos preámbulos, comenzamos a tratarnos y me di cuenta que Jaime era realmente un muchacho excepcional, también le cause una buena impresión y comenzamos a conocernos realmente.





                Lo que continuación les contare, me imagino que puede perturbar a más de uno, pero lo único que quisiera agregar, es que tuve el mejor regalo de mi vida el mismo que fue el de poder conocerlo y el de comenzar a ser parte de su historia. 



                Me cuenta Jaime, que cuando tendría aproximadamente 6 años, tuvo un sueño, que no se explica cómo se levantó de su cama, todos en casa se encontraban durmiendo y comenzó a caminar hacia la ventana, lo curioso es que el se veía echado en su cama durmiendo, luego ya parado en la ventana comenzó a agitar sus brazos empezando a elevarse, estaba volando, dando unas vueltas por la casa o mejor dicho por el techo de la casa, regresando inmediatamente a dormir. 



                 Al despertar, todo el día medito sobre este sueño, contándoselo a sus padres, quienes le dijeron que eso fue algo que nunca paso, que fue solo eso, un sueño.










Pasado unos pocos días, vuelve a tener la misma experiencia, comentado nuevamente a sus padres, obteniendo la misma respuesta, eso fue algo que nunca paso, fue solo un sueño.

                 Repetidas veces tuvo el sueño y repetidas veces obtuvo la misma respuesta de sus padres.

                 Jaime se dio cuenta que sus padres comenzaban a preocuparse y decidió nunca más comentarles su sueño, realmente los amaba mucho y no quería preocuparlos más.

                El asunto es que Jaime estaba consciente que eso estaba sucediendo realmente y había agarrado tanta practica que ni bien se echaba en la cama, inmediatamente, salía, no sin antes taparse bien y se dirigía a la ventana, comenzando a volar por toda la ciudad, la veía como si fuera de día, pero no había sol, sentía el viento y el esfuerzo que hacía para poder desplazarse, mas no se cansaba, el no entendía que pasaba pero esto, esto, no era un sueño, era algo real, lo sentía y lo mejor del caso lo disfrutaba.
                Era como estar en un mundo diferente, más bonito y mejor, realmente diferente.

                     Comprenderán que en esta parte del relato, yo tenía ya una idea formada de esta situación, definitivamente estaba frente a un típico caso de desdoblamiento, pero nunca lo había sabido de un niño y menos tuve la oportunidad de poder analizar directamente un caso así.

                      Al cabo de unas pocas sesiones, pude ganarme su confianza y me comenzó a detallar todas las experiencias que había pasado, era realmente impresionante y en lo que respecta a mi, era el tener la oportunidad de ser este el primer caso directo con una persona que poseyera estas cualidades y yo realmente me sentía como un niño con su mejor experiencia a punto de vivirla.


                    Me fue contando sus viajes por diferentes partes del mundo y lugares nunca imaginados por ser humano, también me comento sobre las nuevas amistades que había conocido en esta forma diferente de vivir.

                    Quedamos con Jaime, que en su próximo desdoblamiento él me buscaría para enseñarme el camino, yo me sentía como un niño, sumamente ansioso, la emoción hacia a mi corazón latir con mas fuerza que nunca, que bien me sentía……


Pasaron como 4 o 5 días, después de este acuerdo con Jaime, en los cuales me acosté temprano por tal motivo y lo más gracioso del caso sin poder comentar nada a mi mujer, porque hubiera  sido capaz, primero de decirme que no lleve el trabajo a casa y segundo, lo más importante, de creerme loco, a mi al que trata  a los que tienen ese tipo de  problemas.

                                                 Una noche, en pleno sueño,  sentí que me jalaban del brazo y al abrir los ojos me encontré con Jaime  frente a mi, a quien apenas pude reconocer por que su cuerpo brillaba de una forma rara y tenia la figura como de una nube en forma de cono, me había sacado de la cama, a lo que le recrimine inmediatamente como osaba  meterse a mi casa, a mi dormitorio y busque mi reloj para ver la hora el mismo que estaba en el velador, junto  a mi que estaba durmiendo, eran las tres de la mañana, junto a mi?.

                                               Creo que no podría encontrar palabras para describirles como me sentí  en ese momento, estaba parado justo  frente a mi, mirándome dormir  y  Jaime  hablando fuerte y mi esposa no   escuchaba, creo que me estaba volviendo loco.

                                           Al despertar, me quede sentado un buen rato, en la cama, pensando que clase de sueño había tenido, creo que me  estaba afectando este muchacho.


Al verme mi esposa preocupada, me pregunta que me pasaba? Contándole de inmediato mi  reciente experiencia, a lo que ella me contesta, Eso fue algo que nunca paso, fue solo eso, un sueño. 

Al escuchar esta respuesta esta demás decirles que sentí que el corazón se me salía, por haber escuchado ya esas palabras anteriormente.

                                          Ese día en mi consultorio, esperando que llegara Jaime, las manos me sudaban de los nervios, definitivamente había sido solo eso, un sueño.

                                          Al llegar él a mi oficina y después de comenzar la sesión en un momento determinado después de efectuar una serie de análisis, Jaime, me dijo,  mi querido doctor, ¿realmente te asuste anoche, no? Pero no fue esa mi intención, de que me hablas le conteste, siendo su respuesta,  Ud.  Lo sabe doctor.

                                           Llegando a la conclusión después de conversar y analizar la situación con Jaime, de que no había sido un sueño sino una realidad. Ese mismo día acordamos que él pasaría por mí en esa misma noche  para enseñarme este maravilloso mundo nuevo, seguidamente lo despedí y coordine con mi secretaria para no atender más pacientes por el día de hoy, necesitaba tomar las cosas con calma y me fui a unos baños turcos, tenía que estar bien preparado para esta nueva experiencia que como regalo del cielo tocaba a la puerta de mi vida.


                                             Esa noche de acuerdo a lo acordado con Jaime, me visito y extendiéndome su mano me ayudo a salir de mi cuerpo, cosa curiosa,  no estaba nervioso sino por el contrario ávido de conocer en  amplitud esta nueva experiencia, seguidamente después de una breve explicación de cómo podía avanzar suspendido en el aire nos aventuramos a salir por el cielo, éramos como copos de nube que se podían trasladar a voluntad donde quisieran, pudiendo escoger inclusive túneles  de viento que nos permitían trasladarnos a velocidades increíbles, sin explicarnos como en un momento nos encontrábamos en todo nuestro continente y al otro momento estábamos en otro. Pude detectar a muchos como nosotros desplazándose, era  increíble, para verlo y no creerlo, era otra forma de vivir, tan diferente, tan impresionante.


                                                     Con el tiempo Jaime y yo,  fuimos inseparables compañeros de viaje, del otro tipo de mundo. 

En uno de nuestros paseos de amanecida conocimos a Pedro, un excelente individuo  que se nos unió  al grupo, poseía un dominio para transportarse, como no habíamos visto en  otros, definitivamente siempre hay alguien especial y él era el mejor, nos enseñó muchas cosas que hicieron aumentar nuestra felicidad y sobretodo nuestro dominio de esta nueva forma de vivir.

                                                      Un día quedamos los tres de acuerdo para visitar a Pedro en su casa, pidiéndonos que lo hagamos en una semana, en lo personal  me pareció  extraño, ya que pudo  haber sido en ese mismo momento, pero en fin.

                                                      Cuando llego el día de visitar a Pedro en su casa, espere la llegada de Jaime a mi consultorio y previo permiso de sus padres, asegurándoles que  yo lo llevaría luego a su casa, fuimos  a nuestra cita.

                                                      Vivía en una zona tradicional de la ciudad, la casa muy antigua pero bien conservada se imponía en la cuadra. Tocamos la puerta y a los breves momentos nos abrió una joven señora, quien muy gentilmente nos invitó a pasar después de verificar nuestros nombres, los mismos que tenía memorizados, cosa que nos  extrañó un poco.

                                                      Caminando por el pasadizo nos explicó que era la hija y vivía con su esposo en la casa de su padre, nuestro amigo, porque no quería dejarlo solo  al cuidado de manos extrañas, ya que él sufría de una parálisis casi total, lo único que podía mover era su mano izquierda, con la cual podía escribir y sus ojos, pudiéndose comunicar  de esta manera con él  y hace unos  días, me escribió que Uds. vendrían a la casa, después de muchos años que alguien visitaba a su padre, ella nos preguntaba cómo era posible que se coordinara esta visita, a lo que ni Jaime ni yo supimos que responder, Juana, su hija, aparentemente acostumbrada a no entender algunas cosas de su padre no insistió más.


                                                         Delante de nosotros, se  abren  dos hermosas puertas de madera  labradas,  las mismas que nos permiten pasar  a un magnifico vivero de plantas exóticas, encontrándose al medio de las mismas nuestro querido amigo Pedro,  en su silla especial, mientras nos íbamos acercando a el, Juana nos comenta que este lugar , es  su sitio favorito para pasar la tarde y la  mayoría de plantas él, le había proporcionado  las semillas para que ella las cultivase, lógicamente con indicaciones precisas de su padre, nunca pudo ella comprender como consiguió  las semillas, solo recuerda que cuando le llevaba el desayuno  las tenía en su mano buena  junto con las indicaciones de cómo debería proceder.

                                                 Estas maravillosas plantas, nosotros ya las habíamos visto antes, en nuestro mundo mejor, como olvidarnos de tanta belleza.

                                                 Estando frente a Pedro, ambos caímos de rodillas para confundirnos en un abrazo con nuestro amigo, momento que Juana aprovechó para dejarnos solos, cerrando la puerta, para darnos mayor privacidad.


                                                En momentos así  uno se da cuenta que grande es la vida que grande es Dios. de repente, cuando dejamos de abrazar a Pedro,  nos percatamos que se había dormido escuchando inmediatamente una voz a lado nuestro pero no viendo a nadie la reconocimos como la de Pedro,  quien nos saludaba muy cariñosamente diciéndonos, que de esta manera seria más fácil que podamos comunicarnos, seguidamente comenzamos a caminar por todo el vivero, el mismo que nos iba detallando de que parte del mundo las consiguió con sus respectivas anécdotas, como nos divertíamos los tres, por un buen tiempo, situación que no pudo entender Juana cuando entro y nos encontró a Jaime y mi persona  riéndonos, mientras su  padre se encontraba durmiendo al otro extremo, sin imaginarse que realmente estaba con nosotros, pero definitivamente ya estaba acostumbrada a cosas extrañas y no dijo nada.

                                                    Acto seguido nos encaminamos todos donde yacía el cuerpo de Pedro en su silla, quien curiosamente  despertó para despedirse con la felicidad irradiada en sus ojos y  con una picara mirada de complicidad con su mano buena se despide de nosotros.

                                                     Así continuamos nuestra hermosa amistad por mucho tiempo, una noche de esas en que paseábamos los tres juntos por el mundo, Pedro nos comenta que muy pronto tendrá que partir definitivamente, que no nos pusiéramos tristes por que iba a  otro nuevo mundo superior al que no conocíamos pero que siempre estaría con nosotros en nuestros viajes acompañándonos en forma del bello crepúsculo que ya conocíamos.

                                                   Al verme despertar mi esposa me pregunto ¿Qué me pasaba? , estaba con los ojos  hinchados de llorar, a lo que le respondí que seguramente había tenido un mal sueño como suele suceder. Como decirle que pedro vino a despedirse anoche y como homenaje a él, estuvimos los tres juntos recorriendo muchas estrellas hasta que encontró la que le gusto y mientras regresábamos  esta estrella aumentaba su brillo para que no nos sintiéramos tan tristes lo que si sabemos ahora es que cada noche de nuestras vidas  esta hermosa y gran estrella nos dará luz eterna.


                                                    Y ahora cada vez que salimos con Jaime, efectivamente lo sentimos con nosotros, como si fuera poco, en nuestra vida terrenal también nos acompaña, haciéndonos saber de su presencia en determinadas ocasiones.
         Moraleja: La distancia y el tiempo mantienen vivos los verdaderos
                          Sentimientos  de amor y cariño.

miércoles, 11 de julio de 2012

AL QUE OBRA BIEN LA VA BIEN


          


                                                     Era un hermoso domingo, que a pesar de ser invierno, sé abría con un esplendoroso sol y bullicio de los pajaritos.  Hoy,  era un día muy especial, en cuanto a definir una situación muy difícil para la familia de Juan, dos hermosas hijas una estudiaba medicina y la otra ingeniería, su linda mujer con cuatro meses de embarazo era especialista en cosmetología. 

                                                      Juan, hombre muy trabajador y dedicado por completo a su familia estaba sumamente preocupado por que las cosas no salían y todo lo que tenia lo había puesto en proyectar su nuevo negocio de exportar, pero lamentablemente el banco con el cual él había estado tratando de operar el negocio, por orden del gerente, no lo iba a apoyar.

                                                      El pobre Juan, buscaba la manera de poder explicarles a sus queridas hijitas  que ya no dispondría de  los medios necesarios para  que  sigan en la universidad, a su mujer  que tendrían que vender la casa e ir a vivir  alquilando, como explicarles esto a sus tres amores.
                                                        Era tal el sufrimiento de Juan, que nuevamente se acercó a su ventana para ver a las aves  con sus alas desviando los  tímidos rayos del sol, buscando en su mente las palabras para poder explicarles, momentos estos en que brotaron varias lagrimas de su rostro, se sentía mal, fracasado pero lo que más le preocupaba era el bienestar de su familia.

                                                           Después de secarse las mejillas, bruscamente, transformó  su cara y voz a una forma feliz y radiante, reuniendo a su familia y les dijo lo siguiente:

Querida familia, hoy es un día muy especial e  iremos todos juntos a pasar el domingo al campo.

El camino se hizo muy corto entre canciones y risas de todos, el viento  como cómplice del momento, acariciaba   a todos revoloteando   entre sus rostros moviendo sus cabellos  en diferentes direcciones y ni que  hablar del lugar que escogieron para pasar el día, el rio la vegetación y el ambiente en general no podía ser mejor,  realmente momentos  muy lindos  junto al río rodeados de árboles frutales, donde   disfrutaron de ricas comidas y anécdotas pasadas, al acorde de risas del corazón, de esas sanas de esas felices de esas  que solo salen del alma.

                                                             Nadie nunca se hubiera podido dar cuenta que para Juan esa era la comida más triste y amarga de su vida y que su corazón lloraba en forma desconsolada pero  como siempre  él  era el encargado de hacer feliz a su familia.

                                                           Al retorno,  por efectos propios del  largo día de campo  esta linda familia venia medio dormitando, pero era muy fácil ver en sus rostros el momento de felicidad del cual habían disfrutado, mismo que era observado por Juan muy disimuladamente  mientras manejaba.

                                                           En el trayecto Juan  iba hablando con Dios mentalmente y le  preguntaba por qué  no lo había apoyado, yo, le decía, siempre te am é  y creí en ti, te apoyé cuanto pude y procure  actuar pensando siempre en ti, porque me has abandonado, mi Dios y no pudiendo contenerse nuevamente se le escapan algunas  lagrimas, llegando a la casa tendría que enfrentar los hechos con la familia, como decirles que no podría mas  darles todo lo que siempre tuvieron , como podría vivir el sin poder darles todo el apoyo a su familia, como podría mirarles a los ojos sin sentirse mal, como podría  hacerles vivir esta  diferente vida que estaba ya por llegar.

                                                           No había parte de su cabeza que no estuviera pensando en lo que tenía  a que enfrentar, cuando  acercándose a una curva, observa a dos muchachos  en sus  bicicletas, los que  son embestidos por un camión y tirados contra el cerro, el chofer causante de este accidente continúa su rauda marcha sin siquiera detenerse a  ver qué había pasado.
                                                                                                                       
                                                            Juan detiene su carro inmediatamente y baja del mismo rápidamente en dirección a los jóvenes uno de los cuales yacía tirado en la tierra. El muchacho se encontraba muy mal, prontamente la hija de Juan que estudiaba medicina dio las pautas de lo que se debía hacer apoyando cada una de su familia  con sus  especialidades,  tijeras y cuchillas la madre tubos para respiración la ingeniera, en movimientos tan coordinados y seguros, propios de una familia  completa y  que sabía  lo que hacia

                                                               En el camino con todos en el carro,  incluyendo a los dos muchachos accidentados, gracias a Dios uno solo tenía golpes leves, Juan le da su teléfono al muchacho   amigo del herido y le dice comunícate  urgente con su familia e indícales que estamos yendo para el hospital,  que los encontramos allá, dejándolo  donde pudiera tomar un taxi y sigue a prisa su camino al hospital ya que el tiempo era vital.

                                                                Cuando la familia del accidentado llega, es atendida por los médicos, quienes le indican que la vida del muchacho, se la deben  a Juan y su familia, seguidamente acercándose el padre del chico accidentado a Juan y su familia, les agradece  por el bien hecho, que había permitido que su hijo se salvara, a lo que Juan le contesta, cualquiera hubiera hecho lo mismo señor,  siendo abrazado por el padre del chico  en forma muy emotiva.

                                                               Seguidamente Juan y su familia  se despiden, en estos momentos el padre del chico herido le pide sus datos  para cuestión del seguro  como posible información que hiciera falta y salen camino a su casa, felices, por haber salvado todos   en conjunto, una joven vida y por haber pasado un hermoso día de campo.

                                                               A estas  alturas,  Juan, no atina a plantearle la situación a su familia, era mucho para un día y decide dejarlo para el día siguiente. Esa noche pese a los problemas tan grandes que Juan tiene, duerme feliz por la buena obra que hicieron el y  su familia de lo cual se siente muy orgulloso.

                                                             Al día siguiente, muy temprano en la mañana, una llamada telefónica del banco  a horas no propias de atención  lo citaba  con carácter de urgencia, lo cual lo intrigó mucho,  ya que sabía que ellos no querían saber nada del negocio.

                                                             Al llegar le dio la impresión como si todo el personal lo estuviera esperando, fue atendido  en forma muy rápida y sumamente cortés dándole  la idea  de ver sonrisas cómplices entre los empleados, los mismos que lo hicieron pasar a la oficina del gerente, opción que nunca tuvo  en anteriores oportunidades pese a sus reiteradas peticiones.

Pero para Juan esa no sería  su última sorpresa.

                                                           Al entrar  a la oficina principal  reconoció al señor  que había estado con él,  la noche anterior en el hospital, era el padre del chico herido, quien con una cordial  sonrisa y un cálido abrazo  le dice : Sr. Juan, el banco analizó bien su caso y quisiera invertir en su proyecto a partir de este momento, disponga Ud., de lo que necesite; Lo único, que atinó Juan, fue caer sentado encima del enorme y cómodo  sillón.
                                                                    
                                                       Pasado la impresión inicial y alegría contenida, le pregunta por su hijo a lo que el padre le contesta que se encontraba muy bien y que nunca  olvidaría lo que Juan y su familia habían hecho por su querido y único hijo.

                                                      Después de poner en orden papeles y acuerdos  Juan se despide con el corazón en la mano para llegar lo más  pronto posible a su casa y poder contar y dar esta buena noticia a su linda familia, pero antes de salir de la oficina del gerente, voltea y le pregunta: Sr. Gerente, como se llama su hijo, a lo que le contesta, mi querido Sr. Juan, mi hijo, mi hijo se llama JESUS.

                             

Moraleja :  Dios nunca olvida a sus hijos.

Dante Arboccó  Quesada

domingo, 20 de mayo de 2012

PEPE TORNILLO




                                                              Esta historia es una de las más lindas que jamás haya escrito  y gira en torno a un muchacho muy trabajador, llamado Pepe y conocido como Pepe tornillo.
                                                            Nació en un rincón del mundo rodeado de palmeras  y aguas color esmeralda con vientos tibios y  noches de  enorme  luna  como también radiantes y brillantes  estrellas.                                  
                                                            Como marco de  tan singular belleza, su  pueblo,  tenía dos hermosos cerros, uno al lado del otro que estaban ubicados  en la parte   posterior del mismo, donde acostumbraba Pepe con sus padres, subir  y desde este lugar contemplar el pueblo y el mar.  Disfrutando de deliciosas meriendas que su madre les preparaba en esta hermosa isla caribeña.
                                                                Su infancia transcurrió como la de todo niño normal, con sus padres al  lado, fue hijo único  y muy querido en  su aldea, sus amigos, contemporáneos a el,  disfrutaban de los mismos juegos y competencias, siendo una de las mas entretenidas el bucear y sacar  perlas  negras y rosadas las mismas que  adornaban a todas las mujeres del lugar.                
                                                               Los domingos, el pueblo unido,  disfrutaba  de todas las bondades de su suelo, poniendo una mesa llena de deliciosas frutas, exquisitas carnes de aves y todos los frutos del mar, que las mujeres se encargaban de preparar. De  forma      tal,   que el paladar más fino,   sentiría envidia de tal destreza.                                                                                                                                        Un día  se desata una gran tormenta mar adentro y la misma embiste brutalmente  al lugar donde vivía Pepe; quien contaba con  9 años a esa  época, la tormenta irrumpe  violentamente, causando pánico y destrozos a su paso de  magnitudes catastróficas, como queriendo desaparecer todo lo que  representara la hermosura, plasmada en esa bella caleta marina.                   
                                                       Al final, cuando la tormenta  había terminado su  tarea destructiva, lo que en un momento fue el orgullo de los aldeanos ahora no  existía, por el contrario todo era lamentos y desolación de los pocos que quedaban, el resto habían sido  tomados por la tormenta como tributo a tantos años de felicidad. 
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        Pepe tornillo,  a partir de este momento se  encontró solo y desolado en el mundo, pero pese a su juventud decidió salir adelante, por amor a sus padres, quienes habían fallecido, en la tormenta y también por su querida aldea, la  mas linda que el había conocido hasta el momento. Decidido a esto, se  trasladó a la gran ciudad, donde tenía un tío, el cual trabajaba  en  una fábrica de muebles, quien lo recibió muy cariñosamente  y lo llevo a  su casa donde lo presentó a su  tía rosa   y sus primos Carlos y  Carmen.

                                                   Pasado unos días  eran como si fueran hermanos y Pepe tornillo realmente se  llegó  a sentir muy bien, comenzó a ir al mismo colegio  y su rendimiento era de lo mejor a tal punto que  su tío se sentía muy orgulloso porque siempre Pepe tornillo figuraba en los cuadros de honor del colegio y sus primos ni que hablar. Su nueva familia  era buena y muy trabajadora. Todos eran conscientes de sus responsabilidades en otras palabras todos colaboraban con la casa que era humilde pero no faltaba nada.
                                                          Un día, Pepe tornillo, habla con su tío y le pide por favor la oportunidad de poder trabajar en la fabrica ya que el había cambiado su horario de estudio para la noche y quisiera ayudar en el sostenimiento de la casa a lo que su tío no accede. Pasan los meses y de repente   su tío enferma y  se ve obligado a guardar cama, en este momento Pepe tornillo solicita nuevamente a su tío la oportunidad de trabajar a lo que el tío accede por necesidad.                           
                                                              Los gerentes de la fábrica,  tenían en muy buena estima  al tío y comprendiendo su necesidad le dan un puesto de trabajo a Pepe tornillo,  pese a que la situación en general estaba mala. 
                                                            Le faltaba un año para terminar media y cambia su estudio para la noche y comienza en la fábrica con mucho temor pero con valentía y  entra como ayudante de limpieza  a barrer la fábrica.       
                                                                    
                                                             El muchacho trabajaba con tanta dedicación y esfuerzo  que al cabo de 5 meses es nombrado jefe de limpieza. En sus ratos libres,   siempre  buscaba aprender algo nuevo, pidiendo a los responsables de cada sección de trabajo que le enseñaran, a lo que accedían todos los operarios, por ver en el,   un muchacho  ejemplar.    Esta demás decir que desde los altos jefes de la empresa  hasta los más humildes trabajadores  le tenían una estima especial por las virtudes que poseía Pepe tornillo,  sabia las fechas de cumpleaños de todos, cuando alguien faltaba,   él les manejaba sus maquinas para evitar que la fabrica se   perjudique, siempre estaba llano a dar un buen consejo y ayudar a  quien lo necesitara.
                                                        Pasado un tiempo, su tío se  reincorpora al trabajo  y se da con la grata sorpresa de la alta estima que gozaba su sobrino y nuevamente tuvo motivos para sentirse orgulloso.
                                                        Los jefes del trabajo, conscientes de la valía de este muchacho, hacen  las gestiones necesarias y  lo mandan  a la universidad a tiempo completo, solo regresaba en vacaciones   y  lo primero que hacia era ir a la fabrica transmitir todos los conocimientos que iba aprendiendo, lo que comenzó a dar magníficos resultados y les hizo ganar mucho dinero tanto a los trabajadores como a la fábrica .

                                                        El día de su graduación en la universidad,  al momento que le entregaban su titulo de   ingeniero, se escucho una ovación  tan grande como nunca antes se había escuchado en ese centro de  estudios como tampoco se había visto tanta gente  que inclusive se encontraban fuera del local,  por no haber espacio en el mismo,  eran todos los familiares de Pepe tornillo, todos sus compañeros de trabajo y todos los ejecutivos de la fabrica  incluyendo a los dueños que habían llegado del extranjero solo para esta especial ocasión.


                                                  Pepe tornillo, una vez recibida su diploma se acerca al  podium y comienza a decir:
Me siento tan lleno de felicidad, que lo único que puedo expresar  son las 4 Q :

Querida familia, yo soy el resultado de Uds.
Queridos amigos, yo soy el resultado de Uds.
Queridos compañeros, yo soy el resultado de Uds.
Queridos jefes,  yo soy el resultado de Uds.                                         

                                                Soy todo lo que me enseñaron, muchas gracias,  muchas gracias, diciendo esto y con lágrimas que escapaban como perlas de mil colores, producto de la felicidad , rodando por sus mejillas,  fue bajando para abrazar y agradecer  a todos y cada uno de las personas que tanto bien le hicieron.

                                                 Al reincorporarse a su trabajo,  en forma regular,  después de dos meses  que había desempeñado el puesto de supervisor general  de la fábrica es llamado por el directorio el mismo que después de un discurso muy formal a cargo del presidente de la misma,  rompe el formulismo y lo abraza muy cariñosamente y le entrega el cargo de gerente general de la fábrica, dándole acciones de la misma.

                                                   Tal  acontecimiento es festejado de manera inusual por todos los trabajadores de la misma. 
                                                 Lo que sigue es una época de dicha y prosperidad general para  todos.
                                                 Sin embargo Pepe tornillo siempre sintió nostalgia por su pasado y sus padres y con esto en la cabeza, reúne al directorio y pide se habrá una sucursal de la fábrica, la misma que ya se encontraba en condiciones de hacerlo, en su querido pueblo y de la que el mismo estaría a cargo. Idea que es aprobada  por unanimidad.

                                                   Al cabo de unos meses de preparación parte a su pueblo natal acompañado de  su equipo de trabajo para comenzar  la construcción  de la nueva fábrica.

                                                      Una vez en la zona es recibido  con admiración y regocijo por todos los habitantes quienes además le demuestran su reconocimiento por la oportunidad de dar trabajo a todos los del pueblo.

                                                         En uno de los descansos del trabajo, Pepe tornillo, sube  a los cerros   y sentado   en uno  con lágrimas en los ojos  mira frente a  él,  al otro cerro   donde reposaban los restos de sus padres  en compañía de muchos amigos queridos   y les dice:

 Papá,  Mamá,  amigos míos, nunca pude olvidarlos, siempre los tuve en mi corazón.
 Querida Madre siempre te gustaron las   perlas que te obsequié,
 Padre mío nadie cazaba como tu. Queridos amigos los momentos más felices de mi vida los  disfruté con Uds. y seguidamente exclamó: 
Dios, como los extraño,  envolviéndose en un profundo sueño se queda dormido. 

                                                            Luego de  un tiempo bastante prolongado despierta con una expresión de dolor en el rostro  recostándose  nuevamente sobre la hierba y comenzó a llorar como si  fuera un niño pequeño, los recuerdos estaban revoloteando en su interior como también  volando a su alrededor, entrando y saliendo constantemente de su cabeza.

                                                          En esos momentos  una ráfaga de viento no propia de la época,  salió del mar  llevando consigo espuma  de las olas, las mismas que fueron depositadas en su cara, como si fueran lagrimas de felicidad de todos sus seres queridos que yacían junto a él, calmando su tristeza y haciéndolo sentir   feliz porque nuevamente estaban todos juntos en su lindo pueblo bajo el mismo sol y reflejo de la luna y las estrellas y ahora, ahora era  para siempre.

 Pepe Tornillo, nuevamente era de su pueblo y estaba con su pueblo.


Moraleja: Lo que se quiere, nunca se olvida

Dante Arboccó  Quesada