AlGO QUE NUNCA PASO.
Jaime era un típico
muchacho de 14 años con algunas pequeñas diferencias, en su colegio era uno de
los más aplicados, sumamente ordenado y lo más curioso tenía una capacidad de
razonamiento no propia de su edad si no de una persona mucho mayor, me
olvidaba, algo curioso en su vida, era que siempre se quería acostar temprano y
por esas cosas, cuando la familia tenía que estar en algún compromiso, cosa que
el trataba de eludir siempre, se mostraba bastante preocupado por la
hora, de retorno.
La familia, en especial sus padres, estaban acostumbrados al verlo despertar,
luciera como si hubiera estado en uno de esos partidos de campeonato de
fulbito y justo en la final.
Todas estas cosas, motivaron que lo trajeran a mí, yo un renombrado psicólogo
infantil, profesión que siempre me hizo sentir un hombre feliz.
Las primeras reuniones con Jaime, fácilmente se podrían comparar con las peleas
de gallos, dos aves de sangre guerrera, que se van observando mutuamente,
tratando de conocer como es el contrincante y por donde puede ser el mejor
camino para llegar a el, mientras giran uno alrededor de la otro.
Pasado estos preámbulos,
comenzamos a tratarnos y me di cuenta que Jaime era realmente un muchacho
excepcional, también le cause una buena impresión y comenzamos a conocernos
realmente.
Lo que continuación les
contare, me imagino que puede perturbar a más de uno, pero lo único que
quisiera agregar, es que tuve el mejor regalo de mi vida el mismo que fue el de
poder conocerlo y el de comenzar a ser parte de su historia.
Me cuenta Jaime, que cuando tendría aproximadamente
6 años, tuvo un sueño, que no se explica cómo se levantó de su cama, todos en
casa se encontraban durmiendo y comenzó a caminar hacia la ventana, lo curioso
es que el se veía echado en su cama durmiendo, luego ya parado en la ventana
comenzó a agitar sus brazos empezando a elevarse, estaba volando, dando unas
vueltas por la casa o mejor dicho por el techo de la casa, regresando
inmediatamente a dormir.
Al despertar,
todo el día medito sobre este sueño, contándoselo a sus padres, quienes le
dijeron que eso fue algo que nunca paso, que fue solo eso, un sueño.
Pasado unos pocos días,
vuelve a tener la misma experiencia, comentado nuevamente a sus padres,
obteniendo la misma respuesta, eso fue algo que nunca paso, fue solo un sueño.
Repetidas veces tuvo el sueño y repetidas veces obtuvo la misma respuesta de sus padres.
Jaime se dio cuenta que sus padres comenzaban a preocuparse y decidió nunca más comentarles su sueño, realmente los amaba mucho y no quería preocuparlos más.
El asunto es que Jaime estaba consciente que eso estaba sucediendo realmente y había agarrado tanta practica que ni bien se echaba en la cama, inmediatamente, salía, no sin antes taparse bien y se dirigía a la ventana, comenzando a volar por toda la ciudad, la veía como si fuera de día, pero no había sol, sentía el viento y el esfuerzo que hacía para poder desplazarse, mas no se cansaba, el no entendía que pasaba pero esto, esto, no era un sueño, era algo real, lo sentía y lo mejor del caso lo disfrutaba.
Era como estar en un mundo diferente, más bonito y mejor, realmente diferente.
Comprenderán que en esta parte del relato, yo tenía ya una idea formada de esta situación, definitivamente estaba frente a un típico caso de desdoblamiento, pero nunca lo había sabido de un niño y menos tuve la oportunidad de poder analizar directamente un caso así.
Al cabo de unas pocas sesiones, pude ganarme su confianza y me comenzó a detallar todas las experiencias que había pasado, era realmente impresionante y en lo que respecta a mi, era el tener la oportunidad de ser este el primer caso directo con una persona que poseyera estas cualidades y yo realmente me sentía como un niño con su mejor experiencia a punto de vivirla.
Repetidas veces tuvo el sueño y repetidas veces obtuvo la misma respuesta de sus padres.
Jaime se dio cuenta que sus padres comenzaban a preocuparse y decidió nunca más comentarles su sueño, realmente los amaba mucho y no quería preocuparlos más.
El asunto es que Jaime estaba consciente que eso estaba sucediendo realmente y había agarrado tanta practica que ni bien se echaba en la cama, inmediatamente, salía, no sin antes taparse bien y se dirigía a la ventana, comenzando a volar por toda la ciudad, la veía como si fuera de día, pero no había sol, sentía el viento y el esfuerzo que hacía para poder desplazarse, mas no se cansaba, el no entendía que pasaba pero esto, esto, no era un sueño, era algo real, lo sentía y lo mejor del caso lo disfrutaba.
Era como estar en un mundo diferente, más bonito y mejor, realmente diferente.
Comprenderán que en esta parte del relato, yo tenía ya una idea formada de esta situación, definitivamente estaba frente a un típico caso de desdoblamiento, pero nunca lo había sabido de un niño y menos tuve la oportunidad de poder analizar directamente un caso así.
Al cabo de unas pocas sesiones, pude ganarme su confianza y me comenzó a detallar todas las experiencias que había pasado, era realmente impresionante y en lo que respecta a mi, era el tener la oportunidad de ser este el primer caso directo con una persona que poseyera estas cualidades y yo realmente me sentía como un niño con su mejor experiencia a punto de vivirla.
Me fue contando sus viajes por diferentes partes del mundo y lugares nunca imaginados por ser humano, también me comento sobre las nuevas amistades que había conocido en esta forma diferente de vivir.
Quedamos con Jaime, que en su próximo desdoblamiento él me buscaría para enseñarme el camino, yo me sentía como un niño, sumamente ansioso, la emoción hacia a mi corazón latir con mas fuerza que nunca, que bien me sentía……
Pasaron como 4 o 5 días, después de este acuerdo con
Jaime, en los cuales me acosté temprano por tal motivo y lo más gracioso del
caso sin poder comentar nada a mi mujer, porque hubiera sido capaz, primero de decirme que no lleve
el trabajo a casa y segundo, lo más importante, de creerme loco, a mi al que
trata a los que tienen ese tipo de problemas.
Una noche, en pleno sueño, sentí
que me jalaban del brazo y al abrir los ojos me encontré con Jaime frente a mi, a quien apenas pude reconocer
por que su cuerpo brillaba de una forma rara y tenia la figura como de una nube
en forma de cono, me había sacado de la cama, a lo que le recrimine
inmediatamente como osaba meterse a mi
casa, a mi dormitorio y busque mi reloj para ver la hora el mismo que estaba en
el velador, junto a mi que estaba
durmiendo, eran las tres de la mañana, junto a mi?.
Creo que no podría encontrar palabras para
describirles como me sentí en ese
momento, estaba parado justo frente a
mi, mirándome dormir y Jaime
hablando fuerte y mi esposa no escuchaba, creo que me estaba volviendo loco.
Al
despertar, me quede sentado un buen rato, en la cama, pensando que clase de
sueño había tenido, creo que me estaba
afectando este muchacho.
Al verme mi esposa preocupada, me pregunta que me
pasaba? Contándole de inmediato mi
reciente experiencia, a lo que ella me contesta, Eso fue algo que nunca paso, fue solo eso, un sueño.
Al escuchar esta respuesta esta demás decirles que
sentí que el corazón se me salía, por haber escuchado ya esas palabras
anteriormente.
Ese
día en mi consultorio, esperando que llegara Jaime, las manos me sudaban de los
nervios, definitivamente había sido solo eso, un sueño.
Al
llegar él a mi oficina y después de comenzar la sesión en un momento
determinado después de efectuar una serie de análisis, Jaime, me dijo, mi querido doctor, ¿realmente te asuste
anoche, no? Pero no fue esa mi intención, de que me hablas le conteste, siendo
su respuesta, Ud. Lo sabe doctor.
Llegando a la
conclusión después de conversar y analizar la situación con Jaime, de que no
había sido un sueño sino una realidad. Ese mismo día acordamos que él pasaría
por mí en esa misma noche para enseñarme
este maravilloso mundo nuevo, seguidamente lo despedí y coordine con mi
secretaria para no atender más pacientes por el día de hoy, necesitaba tomar
las cosas con calma y me fui a unos baños turcos, tenía que estar bien
preparado para esta nueva experiencia que como regalo del cielo tocaba a la
puerta de mi vida.
Esa noche de
acuerdo a lo acordado con Jaime, me visito y extendiéndome su mano me ayudo a
salir de mi cuerpo, cosa curiosa, no
estaba nervioso sino por el contrario ávido de conocer en amplitud esta nueva experiencia, seguidamente
después de una breve explicación de cómo podía avanzar suspendido en el aire
nos aventuramos a salir por el cielo, éramos como copos de nube que se podían
trasladar a voluntad donde quisieran, pudiendo escoger inclusive túneles de viento que nos permitían trasladarnos a
velocidades increíbles, sin explicarnos como en un momento nos encontrábamos en
todo nuestro continente y al otro momento estábamos en otro. Pude detectar a
muchos como nosotros desplazándose, era
increíble, para verlo y no creerlo, era otra forma de vivir, tan
diferente, tan impresionante.
Con el tiempo Jaime y yo, fuimos
inseparables compañeros de viaje, del otro tipo de mundo.
En uno de nuestros paseos de amanecida conocimos a
Pedro, un excelente individuo que se nos
unió al grupo, poseía un dominio para
transportarse, como no habíamos visto en otros, definitivamente siempre hay alguien
especial y él era el mejor, nos enseñó muchas cosas que hicieron aumentar
nuestra felicidad y sobretodo nuestro dominio de esta nueva forma de vivir.
Un día quedamos los tres de
acuerdo para visitar a Pedro en su casa, pidiéndonos que lo hagamos en una
semana, en lo personal me pareció extraño, ya que pudo haber sido en ese mismo momento, pero en fin.
Cuando llego el día de visitar a Pedro en su casa, espere la llegada de
Jaime a mi consultorio y previo permiso de sus padres, asegurándoles que yo lo llevaría luego a su casa, fuimos a nuestra cita.
Vivía en una zona tradicional de la ciudad, la casa muy antigua pero
bien conservada se imponía en la cuadra. Tocamos la puerta y a los breves
momentos nos abrió una joven señora, quien muy gentilmente nos invitó a pasar
después de verificar nuestros nombres, los mismos que tenía memorizados, cosa
que nos extrañó un poco.
Caminando por el pasadizo nos explicó que era la hija y vivía con su
esposo en la casa de su padre, nuestro amigo, porque no quería dejarlo
solo al cuidado de manos extrañas, ya
que él sufría de una parálisis casi total, lo único que podía mover era su mano
izquierda, con la cual podía escribir y sus ojos, pudiéndose comunicar de esta manera con él y hace unos días, me escribió que Uds. vendrían a la casa,
después de muchos años que alguien visitaba a su padre, ella nos preguntaba
cómo era posible que se coordinara esta visita, a lo que ni Jaime ni yo supimos
que responder, Juana, su hija, aparentemente acostumbrada a no entender algunas
cosas de su padre no insistió más.
Delante de nosotros, se abren dos hermosas puertas de madera labradas, las mismas que nos permiten pasar a un magnifico vivero de plantas exóticas,
encontrándose al medio de las mismas nuestro querido amigo Pedro, en su silla especial, mientras nos íbamos
acercando a el, Juana nos comenta que este lugar , es su sitio favorito para pasar la tarde y
la mayoría de plantas él, le había
proporcionado las semillas para que ella
las cultivase, lógicamente con indicaciones precisas de su padre, nunca pudo
ella comprender como consiguió las
semillas, solo recuerda que cuando le llevaba el desayuno las tenía en su mano buena junto con las indicaciones de cómo debería
proceder.
Estas maravillosas plantas, nosotros ya las habíamos visto antes, en
nuestro mundo mejor, como olvidarnos de tanta belleza.
Estando frente a Pedro, ambos caímos de rodillas para confundirnos en un
abrazo con nuestro amigo, momento que Juana aprovechó para dejarnos solos,
cerrando la puerta, para darnos mayor privacidad.
En
momentos así uno se da cuenta que grande
es la vida que grande es Dios. de repente, cuando dejamos de abrazar a
Pedro, nos percatamos que se había
dormido escuchando inmediatamente una voz a lado nuestro pero no viendo a nadie
la reconocimos como la de Pedro, quien
nos saludaba muy cariñosamente diciéndonos, que de esta manera seria más fácil
que podamos comunicarnos, seguidamente comenzamos a caminar por todo el vivero,
el mismo que nos iba detallando de que parte del mundo las consiguió con sus
respectivas anécdotas, como nos divertíamos los tres, por un buen tiempo,
situación que no pudo entender Juana cuando entro y nos encontró a Jaime y mi
persona riéndonos, mientras su padre se encontraba durmiendo al otro extremo,
sin imaginarse que realmente estaba con nosotros, pero definitivamente ya
estaba acostumbrada a cosas extrañas y no dijo nada.
Acto seguido nos encaminamos todos donde
yacía el cuerpo de Pedro en su silla, quien curiosamente despertó para despedirse con la felicidad
irradiada en sus ojos y con una picara
mirada de complicidad con su mano buena se despide de nosotros.
Así
continuamos nuestra hermosa amistad por mucho tiempo, una noche de esas en que
paseábamos los tres juntos por el mundo, Pedro nos comenta que muy pronto
tendrá que partir definitivamente, que no nos pusiéramos tristes por que iba
a otro nuevo mundo superior al que no conocíamos
pero que siempre estaría con nosotros en nuestros viajes acompañándonos en
forma del bello crepúsculo que ya conocíamos.
Al verme despertar mi esposa me pregunto ¿Qué me pasaba? , estaba con
los ojos hinchados de llorar, a lo que
le respondí que seguramente había tenido un mal sueño
como suele suceder. Como decirle que pedro vino a despedirse anoche y como
homenaje a él, estuvimos los tres juntos recorriendo muchas estrellas hasta que
encontró la que le gusto y mientras regresábamos esta estrella aumentaba su brillo para que no
nos sintiéramos tan tristes lo que si sabemos ahora es que cada noche de
nuestras vidas esta hermosa y gran
estrella nos dará luz eterna.
Y ahora cada vez que salimos con Jaime, efectivamente lo sentimos con
nosotros, como si fuera poco, en nuestra vida terrenal también nos acompaña,
haciéndonos saber de su presencia en determinadas ocasiones.
Moraleja: La distancia y el tiempo
mantienen vivos los verdaderos
Sentimientos de amor y cariño.







No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tus aportrs para enriquecer el tema