miércoles, 16 de mayo de 2012

LOS HIJOS DE DIOS






Salomé y Nicolás,  eran  una pareja  de recién casados del tipo que da gusto conocer, siempre iban juntos a todos lados como si siguieran siendo enamorados y el amor que se profesaban era tan grande que las personas de su entorno,  se sentían irradiadas con tal  luminosidad y calor fraternal, mismo que no podían explicar pero si sentir..

Pasado el tiempo Salomé,  salió en estado y por esas cosas de la vida perdió su bebé, una mala intervención medica la  imposibilito  para poder concebir nuevamente.

                                                   Como fuera, el tiempo transcurrió y el amor que  se tenía esta pareja era tan grande que pronto cerró  las heridas. Demás está  decir que las personas que tenían la oportunidad de estar con ellos sentían  el gusto y la suerte de poder tener amigos así.

                                                   Con el tiempo se hicieron de cuatro hermosos perros, a los que colmaron con  todo el amor que un ser humano puede dar y lo hermoso de esta relación era poder apreciar que el mismo, era recíproco. Nunca se habían visto animales tan buenos y nobles como ellos,  lo único que les faltaba era que pudieran hablar.

                   
                                                           Un determinado día uno de estos hermosos animales tuvo un pequeño accidente, el mismo que causo un  gran revuelo  y preocupación en este lindo matrimonio, pero todo no pasó  de un  simple susto, sin embargo esa misma noche, muy fría de un día de invierno, Salomé,  muy  meditabunda y  preocupada en la tibia cama, junto al amor se su vida, muy seria le dice:
 
Mi amor, te has dado cuenta como nos hemos sentido, por el percance sufrido por nuestro querido perro, a lo que el esposo le contestó, realmente  me sentí morir.

                                                         Te das cuenta del inmenso amor que tenemos para dar, amor mío, replico Salomé ; pasaron unas semanas más   y una de esas noches en una cena muy intima, ella le recuerda a su marido sobre el percance ocurrido e inmediatamente le propone la posibilidad de adoptar un niño, como primera impresión a Nicolás,  le chocó esta propuesta, pero después de analizar muy seriamente este tema  pasado  un tiempo le dijo a su esposa, mi amor estoy de acuerdo contigo, adoptemos un niño, fue un momento en el que se unió el sol y la luna teniendo como marco a todas las estrellas del universo. Que momento más dulce que momento más feliz.

 Muy difícil se conocerá una dicha tan grande de momento tan pequeño.
 
                                                          Como fuera  el tema central era ahora el niño, que quería Nicolás  o la niña que quería Salomé , el mismo que después de mucho coordinar y meditar se llego a la conclusión que seria un niño.

                                                         Pues bien definido el sexo, comenzaron a pedir citas en los alberges de huérfanos , al cuales  pudieron llegar después de efectuar todos los tramites lógicamente después de un tiempo bastante largo, demás esta decir la emoción de Salomé  y Nicolás , cuando se encontraron traspasando esas frías puertas de fierro de estos alberges, en uno en especial,  acompañados de una monja  encargada, la misma que los llevo al  ambiente donde se encontraban los niños y niñas hasta los cinco años.

                                                         La primera visita fue como se podría decir una simple inspección,  a la segunda visita le pusieron atención a un niño de aproximada mente cuatro años, las visitas se podían efectuar solamente una vez por semana y eran los domingos, comenzaron a llevarle comida  y ropa a este niño, quien dicho sea de paso comenzó a  demostrarles sentimientos especiales  lo que permitió que tanto Salomé como Nicolás  pudieran identificarse rápidamente con esta criatura, sin embargo algo comenzó a llamar la atención de Salomé  y Nicolás, cada vez que le llevaban alimento, el muchacho comía la mitad y la otra se la guardaba , mirando siempre  al montón de chicos que se encontraban jugando en la parte posterior, diciendo que después la comería.

Muchas veces se presentó  esta situación , ambos consultaron con la monja encargada y le preguntaron por  el extraño comportamiento de Ramoncito , a lo que la monja les contestó: Lo que pasa con  la mitad que el guarda, siempre se la lleva a su hermanita de dos años que es aquella con los ojos tristes que nos  está mirando en este momento, sintiendo un nudo en la garganta ambos se encaminaron a la pequeña y después de mirarla, Nicolás , la levantó  en brazos y la criatura en forma tan natural y sincera , lo abrazó rodeándolo por el cuello pegando su tersa piel al rostro de el y seguidamente estiro  un bracito para poder tocar  también a  Salomé  acto que  motivó un cuadro de lagrimas incluyendo a la monja  encargada.

                                                          Se darán cuenta que al final fuimos adoptados mi hermano y   yo, por este lindo matrimonio.
                                                          Ahora, pasado veinticinco años de este primer encuentro, les cuento estas circunstancias tan hermosas a mis hijos, esperando que llegue mi hermano, que estaba terminando de efectuar una operación en el hospital donde trabaja,  para poder sentarnos juntos a la mesa con mis padres y esposo en esta noche especial, que es noche de Navidad y donde puedo decir al mundo entero  que Dios existe y nosotros, nosotros  somos los hijos de Dios.


Moraleja: El actuar en forma correcta y humana siempre depara un futuro de bienestar y felicidad.

 Dante Arboccó   Quesada

2 comentarios:

  1. Me dio mucha pena y alegria a la vez, lo felicito , es Ud. muy sensible
    Carmen Linda Zapata
    California

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  2. Bello , bello , Dr. Arbocco es usted increible. Lo felicito
    Juana Paredes
    Guatemala

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Gracias por tus aportrs para enriquecer el tema