Salomé y Nicolás, eran una pareja
de recién casados del tipo que da gusto conocer, siempre iban juntos a
todos lados como si siguieran siendo enamorados y el amor que se profesaban era
tan grande que las personas de su entorno, se sentían irradiadas con tal luminosidad y calor fraternal, mismo que no
podían explicar pero si sentir..
Pasado el tiempo Salomé, salió en
estado y por esas cosas de la vida perdió su bebé, una mala intervención medica
la imposibilito para poder concebir nuevamente.
Como fuera, el tiempo transcurrió y el amor que se tenía esta pareja era tan grande que
pronto cerró las heridas. Demás está decir que las personas que tenían la
oportunidad de estar con ellos sentían
el gusto y la suerte de poder tener amigos así.
Con el tiempo se hicieron de cuatro hermosos perros, a los que colmaron
con todo el amor que un ser humano puede
dar y lo hermoso de esta relación era poder apreciar que el mismo, era recíproco.
Nunca se habían visto animales tan buenos y nobles como ellos, lo único que les faltaba era que pudieran
hablar.
Un determinado día uno de estos hermosos animales tuvo un pequeño accidente,
el mismo que causo un gran revuelo y preocupación en este lindo matrimonio, pero
todo no pasó de un simple susto, sin embargo esa misma noche, muy
fría de un día de invierno, Salomé, muy meditabunda y preocupada en la tibia cama, junto al amor se
su vida, muy seria le dice:
Mi amor, te has dado cuenta como nos hemos sentido, por el percance
sufrido por nuestro querido perro, a lo que el esposo le contestó,
realmente me sentí morir.
Te das cuenta del inmenso amor que tenemos para dar, amor mío, replico
Salomé ; pasaron unas semanas más y una
de esas noches en una cena muy intima, ella le recuerda a su marido sobre el
percance ocurrido e inmediatamente le propone la posibilidad de adoptar un
niño, como primera impresión a Nicolás,
le chocó esta propuesta, pero después de analizar muy seriamente este
tema pasado un tiempo le dijo a su esposa, mi amor estoy
de acuerdo contigo, adoptemos un niño, fue un momento en el que se unió el sol
y la luna teniendo como marco a todas las estrellas del universo. Que momento
más dulce que momento más feliz.
Muy difícil se conocerá una dicha
tan grande de momento tan pequeño.
Como fuera el tema central era
ahora el niño, que quería Nicolás o la
niña que quería Salomé , el mismo que después de mucho coordinar y meditar se
llego a la conclusión que seria un niño.
Pues bien definido el sexo,
comenzaron a pedir citas en los alberges de huérfanos , al cuales pudieron llegar después de efectuar todos los
tramites lógicamente después de un tiempo bastante largo, demás esta decir la
emoción de Salomé y Nicolás , cuando se
encontraron traspasando esas frías puertas de fierro de estos alberges, en uno
en especial, acompañados de una
monja encargada, la misma que los llevo
al ambiente donde se encontraban los niños
y niñas hasta los cinco años.
La primera visita fue como se
podría decir una simple inspección, a la
segunda visita le pusieron atención a un niño de aproximada mente cuatro años,
las visitas se podían efectuar solamente una vez por semana y eran los
domingos, comenzaron a llevarle comida y
ropa a este niño, quien dicho sea de paso comenzó a demostrarles sentimientos especiales lo que permitió que tanto Salomé como Nicolás pudieran identificarse rápidamente con esta
criatura, sin embargo algo comenzó a llamar la atención de Salomé y Nicolás, cada vez que le llevaban alimento,
el muchacho comía la mitad y la otra se la guardaba , mirando siempre al montón de chicos que se encontraban jugando
en la parte posterior, diciendo que después la comería.
Muchas veces se presentó esta situación , ambos consultaron con la
monja encargada y le preguntaron por el
extraño comportamiento de Ramoncito , a lo que la monja les contestó: Lo que
pasa con la mitad que el guarda, siempre
se la lleva a su hermanita de dos años que es aquella con los ojos tristes que
nos está mirando en este momento, sintiendo un nudo en la garganta ambos se
encaminaron a la pequeña y después de mirarla, Nicolás , la levantó en brazos y la criatura en forma tan natural y
sincera , lo abrazó rodeándolo por el cuello pegando su tersa piel al rostro de
el y seguidamente estiro un bracito para
poder tocar también a Salomé acto que
motivó un cuadro de lagrimas incluyendo a la monja encargada.
Se darán cuenta que al final fuimos adoptados mi hermano y yo, por este
lindo matrimonio.
Ahora, pasado veinticinco años de
este primer encuentro, les cuento estas circunstancias tan hermosas a mis hijos,
esperando que llegue mi hermano, que estaba terminando de efectuar una
operación en el hospital donde trabaja, para poder sentarnos juntos a la mesa con mis
padres y esposo en esta noche especial, que es noche de Navidad y donde puedo decir
al mundo entero que Dios existe y nosotros, nosotros somos los hijos de Dios.
Moraleja: El actuar en forma
correcta y humana siempre depara un futuro de bienestar y felicidad.
Dante Arboccó Quesada




Me dio mucha pena y alegria a la vez, lo felicito , es Ud. muy sensible
ResponderEliminarCarmen Linda Zapata
California
Bello , bello , Dr. Arbocco es usted increible. Lo felicito
ResponderEliminarJuana Paredes
Guatemala